En el contexto del Mes del Medio Ambiente, han sido presentadas dos iniciativas de ley dirigidas a robustecer la salvaguardia de los principales sistemas montañosos y fuentes de agua de la nación dominicana, ante lo que sus impulsores describen como una emergencia ambiental.
Detalles de las iniciativas
Los proyectos plantean dos medidas específicas: declarar la Cordillera Septentrional como zona libre de minería metálica y establecer a la Cordillera Central como territorio de seguridad nacional y soberanía ecológica, lo cual también excluiría la minería metálica e incluiría planes para la renaturalización de ríos y sus cuencas.
Estas propuestas surgen en respuesta a denuncias sobre el daño a ecosistemas y recursos naturales en varias provincias. Se mencionan impactos en lugares como las Cuevas del Pomier y los ríos Yuna, Nizao y Haina, así como en áreas de Barahona, Azua, San Juan, Santiago, La Vega, Sánchez Ramírez, Santiago Rodríguez y Puerto Plata.
Fundamento y urgencia
Los promotores argumentan que la protección de los recursos hídricos, los bosques y las montañas debe elevarse a una política de Estado, respaldada por un marco legal sólido. Señalan que el agua representa un patrimonio estratégico nacional y que su conservación es fundamental para asegurar el bienestar de las generaciones actuales y venideras.
Las iniciativas fueron presentadas de manera separada debido a las particularidades de cada cordillera. La Cordillera Central alberga el origen de los principales ríos del país, sustenta la agricultura, el suministro de agua potable y la generación hidroeléctrica. Por otro lado, la Cordillera Septentrional se caracteriza por una alta fragilidad geológica y ecológica, con una composición kárstica y la presencia de la Falla Septentrional, factores que, según los proponentes, aumentan los riesgos de la minería metálica.
