Camagüey homenajea a Jesús Suárez Gayol, revolucionario y símbolo de solidaridad con las nuevas generaciones

La memoria y el legado de Jesús Suárez Gayol, joven revolucionario camagüeyano, fueron recordados este 24 de mayo en el aniversario de su nacimiento, destacándose como un ejemplo de solidaridad y patriotismo para las nuevas generaciones.

El líder estudiantil y su huella en Camagüey

Suarez Gayol, desde su adolescencia tras mudarse a Camagüey, se destacó por su liderazgo entre los estudiantes y por organizar acciones desafiantes contra el régimen de Batista desde las calles y el instituto de segunda enseñanza de la ciudad.

Amigos y contemporáneos como Antonio Fontes Carbajo, Felipe Avilés, Macho León y Antonio Massía, algunos aún residentes en la provincia, preservan su recuerdo. Massía, con nueve décadas de vida, es considerado una enciclopedia andante sobre la vida y obra del héroe.

Un busto que perpetúa su ejemplo

Un busto erigido en su memoria, obra del escultor Roberto Estrada, busca que su figura no pase inadvertida. Estrada expresó la significación especial de trabajar en una figura histórica forjada en ideales de justicia y patriotismo, y agradeció la colaboración de la Fundición Caguayo y la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey.

“Para mí asumir la realización de este monumento, ha tenido una significación muy especial, primero por tratarse de una figura histórica que al igual que otros jóvenes de su generación se forjaron en la acción y el pensamiento de los más nobles ideales de justicia y patriotismo”, expresó Estrada.

El escultor también destacó el valor del testimonio directo de los compañeros de Gayol durante el proceso creativo.

El internacionalismo y la conexión con el Che

Tras el triunfo de la Revolución, Suarez Gayol trabajó en la Empresa de la Harina y el sector azucarero antes de partir hacia Bolivia para integrar la guerrilla del Che Guevara, coronando sus ideales internacionalistas.

Su carisma queda reflejado en una carta dirigida desde el exilio a su amigo Morell Álvarez (a quien llamaban cariñosamente Charles) en diciembre de 1957, donde se muestra su estilo modesto, patriótico y jocoso.

Antonio Massía señaló que muchos de los que lo conocieron en esos ámbitos laborales dedican hoy un espacio en su pensamiento para rendir tributo a este genuino internacionalista.

Por Capital RD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like