Una iniciativa italiana que lleva a niños de un hospital oncológico para acompañar a los tenistas en su entrada a la cancha durante el Masters de Roma ha captado la atención internacional, destacándose la historia de Sofía, una niña cuya alegría se volvió viral.
Un gesto que trasciende el deporte
La joven Sofía no solo mostró felicidad por acompañar a su ídolo, el tenista Jannik Sinner, sino que su entusiasmo fue interpretado como un símbolo de lucha por la vida frente a la enfermedad. Su energía y positividad, a pesar de su condición, no pasaron desapercibidas para el público.
El gesto del propio Sinner también fue resaltado por su sensibilidad, al optar por ignorar los aplausos del estadio para enfocarse completamente en la niña que lo acompañaba, una acción que repitió con otro menor en una entrada posterior.
Reconocimiento a la organización
La Federación Italiana de Tenis recibió un reconocimiento dentro de la narrativa por ser la impulsora de esta iniciativa que combina el deporte de alto nivel con un profundo gesto humano, creando lo que se describió como "maravillas construidas en los deportes".
