Las autoridades migratorias de Colombia han impedido la entrada a tres grupos de turistas extranjeros en una sola semana, principalmente provenientes de Estados Unidos, por sospechas de que planeaban participar en fiestas con drogas y explotación sexual, incluso de menores. Este hecho alertó sobre un fenómeno creciente vinculado a las llamadas 'hermandades' de "passport bros".
Patrones de ingreso y cifras preocupantes
Según la directora regional de Migración Colombia, Paola Salazar Gómez, los viajeros rechazados ya no llegan de forma individual, sino organizados en grupos que coordinan sus estadías mediante redes sociales y guías digitales. En lo que va del 2026, la entidad ha inadmitido a 100 extranjeros vinculados con alertas de delitos sexuales, expulsando a 73 directamente desde el aeropuerto de Rionegro.
Los operativos recientes detectaron un patrón claro: turistas que arribaban desde Miami, Nueva York y República Dominicana alegando asistir a despedidas de soltero, pero que en realidad tenían contratados "tours" privados. Estos paquetes ofrecían acceso a fiestas con "licor ilimitado, drogas y mujeres muy jóvenes dispuestas a todo", lo que encendió las alarmas por explotación sexual.
El auge de las 'hermandades' digitales
El término "passport bros" describe redes de hombres de países desarrollados que viajan a destinos como Colombia, el Sudeste Asiático o Europa del Este en busca de relaciones sentimentales o sexuales con mujeres consideradas "tradicionales" y un costo de vida más bajo. Estas comunidades operan de manera informal, intercambiando información y recomendaciones en plataformas como TikTok, YouTube e Instagram.
El contenido que promueven suele incluir frases como "cómo conseguir una latina con un gran trasero" o "vivir en el paraíso por una fracción de lo que gastabas". La masificación de este contenido tras la pandemia disparó la llegada de viajeros que siguen a influenciadores especializados en estos servicios.
Casos concretos y ofertas de 'inmersión'
Un caso reciente fue la inadmisión de Casey Brown, conocido en redes como "Casey Red Beard", quien ofrecía un "Programa de Inmersión en Medellín" por 5.000 dólares. Este paquete incluía cenas privadas con hasta 20 mujeres, además de asesorías personalizadas para "construir una vida amorosa en Medellín" por 250 dólares la hora.
La proliferación de estos gurús digitales incentiva la llegada masiva de extranjeros con intenciones que rozan o cruzan la ilegalidad. De las 64 detenciones por delitos sexuales en Medellín en 2026, siete corresponden a turistas. En los casos de explotación sexual infantil, cuatro de los siete hechos involucran a ciudadanos estadounidenses.
Un fenómeno con raíces y un mercado clandestino
Según la información proporcionada por Paola Salazar Gómez a El Colombiano, el fenómeno no es nuevo en Medellín. Desde 2013 comenzaron a proliferar comunidades digitales de extranjeros que promovían la ciudad como destino para el consumo de drogas y, secundariamente, para el "turismo sexual".
Los "passport bros" aprovechan la diferencia cambiaria para acceder a lujos y servicios que serían inaccesibles en sus países de origen, consolidando así un mercado clandestino que pone en riesgo a mujeres y menores.
