Autores nicaragüenses reciben galardones internacionales mientras su gobierno les impide distribuir sus obras

Los autores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, ambos críticos del gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, han visto prohibida la entrada de sus libros a su país, incluso mientras acumulan reconocimientos en el extranjero. Ramírez recibirá el Premio Ortega y Gasset en Barcelona el próximo 4 de mayo, un galardón periodístico de prestigio.

Libros retenidos en aduanas

La más reciente novela de Gioconda Belli, titulada "Un silencio lleno de murmullos", fue retenida por las autoridades aduaneras de Managua el 25 de abril. La obra aborda las protestas de 2018 y la represión estatal en Nicaragua. Anteriormente, la novela de Sergio Ramírez "Tongolele no sabía bailar", publicada en 2021, también fue bloqueada. El propio Ramírez confirmó que ninguna de sus publicaciones posteriores ha logrado ingresar al país de forma legal.

Estrategias de difusión alternativas

Frente a esta censura, los lectores nicaragüenses han accedido a las obras a través de copias digitales en formato PDF, que se distribuyen masivamente por redes sociales y aplicaciones de mensajería. "Para mí es un triunfo que cada vez que sale un libro mío se reproduzca en PDF y circule en las redes sociales", afirmó Ramírez. "Yo siento que esa es una manera de resistir a la censura, el hecho de que los libros circulen gratuitamente". Algunos ejemplares físicos también han entrado por vías de contrabando, aunque en cantidades limitadas.

Un contexto más amplio de represión cultural

La situación de estos autores se enmarca en un cerco cultural más amplio en Nicaragua. Festivales literarios como el Internacional de Poesía de Granada han dejado de operar, y proyectos como Centroamérica Cuenta se han trasladado al exterior. Belli sostuvo: "Existe una intención clara del régimen de silenciar la literatura nicaragüense que no se somete a sus intereses y que le habla la verdad al poder". Ambos escritores, además de tener sus obras prohibidas, fueron despojados de su nacionalidad y viven en el exilio.

Ramírez interpreta estas acciones como una represalia personal y política. "Todo esto es una represión contra la palabra, contra una palabra libre que estorba los regímenes totalitarios", dijo. También vinculó la censura con los reconocimientos internacionales que ha recibido, como el Premio Cervantes y el Premio Carlos Fuentes, señalando que "cada premio es una patada en el hígado de ellos". La ceremonia de premiación en Barcelona contrastará con la prohibición vigente en su tierra natal.

Por Capital RD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like