Este 4 de junio se conmemora el Día Internacional de Abrazar a tu Gato, una fecha que pone de relieve los beneficios terapéuticos que esta práctica tiene para la salud física y mental de las personas y sus mascotas, según investigaciones científicas.
Un vínculo con historia y base científica
La conmemoración, que comenzó en la década de 1980, busca enfatizar la importancia de una relación afectuosa y responsable entre los humanos y sus animales de compañía. Biológicamente, el contacto táctil es esencial para que los gatos comuniquen pertenencia y bienestar, un rasgo compartido con las personas. Durante un abrazo, los cerebros de ambos liberan oxitocina, conocida como la «hormona del amor», la cual ayuda a disipar emociones negativas y fortalecer los lazos afectivos. Los especialistas advierten que este hábito solo es positivo cuando el animal lo permite, respetando sus tiempos y espacio personal.
Cinco ventajas comprobadas del contacto afectivo
La ciencia ha documentado una serie de beneficios mutuos derivados del contacto cercano con los felinos. En primer lugar, el contacto físico reduce significativamente la sensación de soledad y consolida la percepción de «familia» tanto para el dueño como para el animal, que se siente más seguro. Además, los abrazos estimulan la producción de endorfinas, proteínas que actúan como analgésicos naturales, generando bienestar, acelerando la recuperación de enfermedades y combatiendo el estrés diario.
Para el gato, recibir afecto físico alivia sus tensiones, mejorando su estado de ánimo, su disposición al juego y a la alimentación. El afecto constante también sirve como herramienta para corregir comportamientos destructivos o agresividad causada por estrés. Cuando el abrazo va acompañado del ronroneo del animal, los beneficios aumentan, ya que la frecuencia vibratoria de este sonido tiene propiedades terapéuticas que ayudan a aliviar dolores de cabeza, molestias articulares y tensiones musculares.
Finalmente, el intercambio de afecto físico crea un entorno de validación mutua donde tanto el humano como el gato experimentan de manera tangible la sensación de ser queridos y valorados.
Una pausa terapéutica en la rutina
En una época donde el ritmo de vida puede resultar agobiante, esta efeméride se presenta como una oportunidad ideal para hacer una pausa. Dedicar unos minutos a conectar con la mascota no es solo una muestra de cariño, sino una terapia biológica accesible en cualquier hogar.
