Más de setenta líderes y miembros de organizaciones políticas y sociales de la República Dominicana respaldaron al embajador cubano Ángel Arzuaga Reyes en un acto de solidaridad celebrado en Licey al Medio, provincia Santiago, donde rechazaron las recientes acusaciones contra el General de Ejército Raúl Castro.
Condena al bloqueo y a la agresión mediática
Durante una conferencia realizada el martes 20 de mayo en las instalaciones del Club Marame, los participantes coincidieron con el diplomático en calificar esas acusaciones como parte de una estrategia de agresión política y mediática promovida desde sectores anticubanos y del gobierno de Estados Unidos.
El embajador Arzuaga Reyes afirmó que las campañas contra la dirección histórica de la Revolución Cubana buscan desacreditar el proceso nacional y justificar nuevas medidas de presión contra su pueblo.
Denuncia del impacto económico y social
El representante cubano insistió en que su país enfrenta un escenario marcado por el endurecimiento del bloqueo estadounidense, una política que, subrayó, provoca severas afectaciones en áreas sensibles como la alimentación, la salud, el transporte, la energía y el acceso a financiamiento internacional.
"Las medidas coercitivas de Washington constituyen el principal obstáculo para el desarrollo económico y social del país", explicó Arzuaga Reyes, denunciando que Estados Unidos mantiene una política sistemática de asfixia económica contra Cuba.
Además, alertó sobre las amenazas y presiones que desde territorio estadounidense se impulsan contra gobiernos, empresas y actores internacionales que mantienen relaciones con la nación caribeña.
Expresiones de solidaridad dominicana
Durante el encuentro, el diplomático defendió el derecho del pueblo cubano a su legítima defensa y a decidir soberanamente su destino, agradeciendo las expresiones de solidaridad recibidas desde la República Dominicana.
Los asistentes reiteraron su respaldo a Cuba y condenaron el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, el cual es considerado por la comunidad internacional como una violación del derecho internacional y de los principios de soberanía y autodeterminación.
Esta conferencia formó parte de las actividades de intercambio y solidaridad desarrolladas por la misión diplomática cubana en el país.
