Geidy Saint Amand, una dominicana originaria de San Cristóbal, ha logrado establecerse como directora de una funeraria y embalsamadora en Nueva Jersey, Estados Unidos, tras emigrar hace varios años con solo 200 dólares en el bolsillo. La mujer, que enfrentó duelos personales desde la niñez, superó múltiples desafíos, incluidos procesos migratorios y de infertilidad, para construir una exitosa carrera en el sector funerario.
Una trayectoria marcada por la resiliencia
La experiencia de perder a su padre a los 11 años fue fundamental para que Saint Amand desarrollara empatía y encontrara su vocación. "Recuerdo que sólo me acompañaban 200 dólares", relata sobre su llegada a Estados Unidos a los 28 años. A pesar de las dificultades, afirma que nunca se rindió, eligiendo ver los momentos difíciles como puntos de transformación.
Actualmente dirige Island Memorial Funeral Home en Nueva Jersey, posición a la que llegó tras aprobar cuatro exámenes rigurosos, dos nacionales y dos estatales. Es, según sus palabras, la única mujer dominicana en ese estado en ocupar tal cargo.
Inspiración familiar y legado profesional
Atribuye su fortaleza a las enseñanzas de su madre y su abuela, ambas madres solteras que la criaron. "Ellas me enseñaban a decidir cada día que el dolor no era mi destino", explica. Hoy es madre de Emily y trabaja junto a su esposo en el negocio familiar.
Su trabajo diario con la pérdida y el duelo la ha llevado a una conclusión profunda: "la muerte me enseñó a valorar la vida". Esta filosofía la impulsa a ofrecer un servicio que describe como "profundamente humano", guiando a las familias en procesos emocionales y legales complejos.
Expansión de su misión y mensaje
Más allá de los servicios funerarios, Geidy Saint Amand ha creado la plataforma educativa 'Legacy Infinito' sobre duelo y celebración de vida. También es autora de dos diarios transformacionales, 'Legacy of Love' y 'Healing and Purpose', y co-dirige el podcast 'Metamorphosis'.
Tras enfrentar un complejo proceso migratorio que incluyó vivir entre República Dominicana y las Islas Bahamas, finalmente logró estabilidad en Estados Unidos y cumplió el sueño de traer a su madre a vivir con ella. Su mensaje para los jóvenes es claro: "No se rindan, aunque ahora no vean la salida. No permitan que su historia, su entorno o la opinión de otros los definan".
