La crisis en Haití volvió a ser el tema central durante una sesión ordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) este miércoles en Washington, donde se reconocieron avances en coordinación, seguridad y preparación electoral, aunque se insistió en que cualquier solución duradera debe ser liderada por Haití y contar con un respaldo regional sostenido.
Refuerzo institucional y apoyo financiero
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, afirmó que Haití sigue siendo una prioridad en su agenda y pidió fortalecer la implementación de la 'Hoja de Ruta para la Estabilidad y la Paz'. Anunció que, a partir del primero de junio, la oficina nacional de la OEA en Haití contará con personal "muy experimentado" para mejorar el acompañamiento institucional y administrativo. "Cada vez hay más apoyo, pero dadas nuestras limitaciones financieras estamos haciendo el mejor uso de los recursos humanos internos para este proyecto", afirmó Ramdin.
Durante la reunión, la embajadora dominicana ante la OEA, Mayerlyn Cordero Díaz, reiteró el respaldo de su país a los esfuerzos de la Secretaría General para acompañar a Haití. Valoró las gestiones para fortalecer la coordinación con las autoridades haitianas, pero subrayó que la solución requiere "una respuesta colectiva, solidaria y sostenida de todo el hemisferio".
Contribución dominicana y diálogo bilateral
Albert Ramdin agradeció al Gobierno dominicano por su reciente contribución financiera al fondo fiduciario de Naciones Unidas destinado a fortalecer la seguridad en Haití. El pasado primero de mayo, el canciller Roberto Álvarez entregó oficialmente una contribución de 10 millones de dólares al Fondo Fiduciario de la ONU para apoyar la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití, con el compromiso de realizar otro aporte similar en 2027.
Por su parte, el embajador haitiano ante la OEA, Jean Josué Pierre, destacó señales de recuperación institucional y el fortalecimiento de los vínculos bilaterales con República Dominicana. "Estamos bien encaminados en un diálogo fraterno con la República siamesa de la nación hermana de Haití, la República Dominicana", expresó.
Avances en seguridad y situación crítica
La OEA señaló que se registraron avances en la recuperación gradual de zonas estratégicas de Puerto Príncipe y en el fortalecimiento de la Policía Nacional Haitiana mediante el programa P-4000. También valoró la reciente creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas como una oportunidad para recuperar el control territorial frente a grupos armados.
Sin embargo, la situación sigue siendo crítica. Un informe reciente de la ONU advirtió sobre la expansión del control de las pandillas más allá de Puerto Príncipe, incluyendo rutas marítimas y terrestres estratégicas. Según datos de la ONU, la violencia dejó al menos 5,519 muertos y 2,608 heridos entre marzo de 2025 y enero de 2026.
Progreso electoral y preocupaciones persistentes
En el ámbito político-electoral, la OEA informó que se logró mantener la continuidad institucional tras el vencimiento del mandato del Consejo Presidencial de Transición en febrero de 2026 y la asunción de Alix Didier Fils-Aimé como primer ministro. Además, en diciembre pasado se adoptó un decreto electoral que establece el marco jurídico para los próximos comicios.
Ramdin explicó que el Departamento de Cooperación y Observación Electoral de la OEA trabaja en apoyo técnico para el registro de votantes y el fortalecimiento de los sistemas informáticos electorales. Como parte de estos esfuerzos, la organización designó a Alberto Föhrig como representante especial del secretario general para Haití.
Pese a los avances anunciados, varias delegaciones, como la de Antigua y Barbuda, expresaron preocupación por la distancia entre los esfuerzos diplomáticos y la realidad cotidiana de los haitianos, advirtiendo que el verdadero progreso se medirá por la seguridad de la población y la celebración de elecciones creíbles.
