El mandatario Luis Abinader estableció este domingo un estado de emergencia regional que abarca el Distrito Nacional y las provincias de Puerto Plata, Espaillat, Valverde, Santiago y Santo Domingo, como respuesta a los daños generados por las intensas precipitaciones.
Fundamento legal y alcance
La decisión quedó formalizada mediante el decreto 234-26, el cual se fundamenta en un informe presentado por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE). Dicho documento detalla afectaciones considerables en los sectores agrícola, de infraestructura vial y de vivienda, generando un "escenario de alto riesgo para la vida, la seguridad humana y la continuidad de los servicios públicos esenciales en diversas provincias".
La normativa, específicamente el artículo 23, párrafo III, de la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos, establece que se decreta una emergencia regional cuando el evento desastroso impacta a más de dos provincias o supera la capacidad de respuesta técnica y de recursos de las mismas.
Alertas y recomendaciones vigentes
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantiene en alerta amarilla a gran parte del país, incluyendo el Distrito Nacional y numerosas provincias como Puerto Plata, Espaillat y Santiago, ante la posibilidad de que las lluvias persistan y provoquen inundaciones, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra.
Para el día lunes, el Instituto Nacional de Meteorología pronostica que el sistema frontal y la vaguada permanecerán sobre el territorio, favoreciendo aguaceros fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento. El COE ha instado a los residentes de zonas vulnerables a mantenerse vigilantes, evitar cruzar cauces con alto volumen de agua y abstenerse de usar balnearios mientras duren las condiciones de riesgo.
