Este viernes, el país recuerda el 61 aniversario del inicio de la Guerra Cívico-Militar del 24 de abril de 1965, un conflicto que marcó un punto crucial en la historia nacional y las relaciones caribeñas.
Un día para la memoria
La jornada conmemorativa incluye varios actos oficiales y culturales. A las 10:00 a.m., el presidente Luis Abinader presidirá en el Palacio Nacional la juramentación de la comisión encargada de poner en funcionamiento el Museo Histórico de la Gesta de Abril.
El Archivo General de la Nación proyectará el documental «Abril: Bodas de Oro con la Patria» en su canal de YouTube y auspiciará el conversatorio «La Revolución de Abril de 1965» junto a la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Orígenes del conflicto
El movimiento surgió tras el derrocamiento del gobierno constitucional del profesor Juan Bosch en 1963 y el establecimiento del Triunvirato liderado por Donald Reid Cabral. El descontento popular y militar contra ese régimen de facto se unificó bajo la consigna de retornar al orden constitucional sin elecciones.
Lo que comenzó como un esfuerzo de restauración constitucional se transformó en una guerra patria cuando el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson ordenó la invasión militar conocida como Operación Power Pack el 28 de abril de 1965.
Intervención extranjera
La justificación de Washington para la intervención fue la protección de sus ciudadanos en Santo Domingo y la aplicación de la llamada «Doctrina Johnson», que temía una infiltración comunista en el movimiento constitucionalista. Esta acción, respaldada por la OEA, impidió la victoria de los constitucionalistas y dividió la capital con un «corredor de seguridad».
Homenajes y reflexión
La Universidad Autónoma de Santo Domingo celebrará una Investidura Ordinaria de Grado y Postgrado en la Plaza Héroes de Abril. Mientras, en la Calle El Conde, organizaciones de izquierda depositarán ofrendas florales ante la estatua del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.
Historiadores contemporáneos señalan que «La Revolución de Abril no fue un golpe de Estado más; fue una alianza de clases donde la burguesía urbana y los obreros se unieron por un ideal democrático».
Legado histórico
El conflicto concluyó el 3 de septiembre de 1965 con el Acta de Reconciliación Dominicana, dando paso a un gobierno provisional y luego al régimen de Joaquín Balaguer. Aunque dejó daños materiales y pérdidas humanas, la gesta sembró una semilla de resistencia civil y vigilancia democrática que, según se afirma, define a la sociedad dominicana actual y su compromiso con la soberanía.
